Mitos y verdades sobre biofilms

 

En el contexto operacional de la industria, es común encontrar abordajes inadecuados en relación al tema de los "biofilms", lo que genera dudas e incertidumbre, y dificulta las acciones para combatirlos de manera eficaz. Por eso, es importante aclarar algunos mitos y verdades relacionados para facilitar el entendimiento y el abordaje de este asunto crucial.

  1. Los biofilms siempre son visibles a simple vista.

¡Mito! Los biofilms generalmente no son visibles a simple vista. Pueden formarse en superficies aparentemente limpias y no producir señales obvias de su presencia. Esto vuelve aún más desafiante la detección y remoción de los biofilms, ya que requieren métodos específicos de análisis y control.

  1. Es necesario adoptar métodos de limpieza adecuados, combinando acción química y mecánica para desalojar las células bacterianas y la matriz extracelular adherente.

¡Verdad! Los biofilms son estructuras complejas y resistentes que requieren un abordaje de limpieza más intensivo. La limpieza superficial puede no ser eficaz en la remoción completa de los biofilms.

  1. Los biofilms pueden ser fácilmente eliminados con desinfectantes comunes.

¡Mito! Los biofilms son altamente resistentes a los desinfectantes comunes. La matriz extracelular que protege las células bacterianas dificulta la penetración de desinfectantes, transformando la eliminación completa de los biofilms en un desafío. Estrategias combinadas, como la combinación de métodos mecánicos y químicos, son frecuentemente necesarias para remover biofilms en forma eficaz.

  1. Los biofilms son un problema exclusivo de las superficies de contacto directo con alimentos.

¡Mito! Aunque las superficies de contacto directo con alimentos sean propicias para la formación de biofilms, pueden desarrollarse en varias áreas de la industria de alimentos, como tuberías, equipamientos de procesamiento, sistemas de refrigeración, entre otros. La presencia de biofilms en cualquier área de la planta de alimentos representa un riesgo potencial de contaminación.

  1. Los biofilms pueden regenerarse después de haber sido removidos.

¡Verdad! La remoción completa de biofilms es un desafío, incluso cuando ya han sido removidos, existe la posibilidad de recurrencia. Si las condiciones adecuadas para la formación de biofilms persisten, como fallas en los procedimientos de limpieza e higienización, las células bacterianas pueden reagruparse y formar nuevos biofilms.

  1. Los biofilms sólo contienen bacterias patogénicas.

¡Mito! Los biofilms pueden contener una variedad de bacterias, incluyendo tanto patógenos como microorganismos y otras bacterias no patogénicas. Aunque ciertas especies patogénicas puedan encontrarse en biofilms, también es común encontrar bacterias consideradas inofensivas. Sin embargo, incluso las bacterias no patogénicas y otros microorganismos pueden generar problemas de calidad de los productos y contaminación cruzada.

  1. La forma más eficaz de evitar la formación de biofilms es la acción mecánica

¡Verdad! Tanto para evitar la formación de biofilms, como para romperlos y eliminarlos, se indica la utilización de estrategias combinadas de métodos mecánicos y químicos.

  1. Los biofilms uma vez formados no son detectados en los análisis de hisopado de superficie

¡Verdad! La protección creada hace que los microorganismos no sean detectados en los análisis de rutina, dando la impresión de que no están ahí. El indicativo más común de la presencia de biofilms es la presencia de microorganismos en producto final y análisis de superficie dentro de los valores de referencia.

La formación y control de biofilms es un asunto extremadamente amplio y complejo, entonces, en el caso de que tengas más dudas, contacta a un Especialista Diversey.